INTRODUCCIÓN
El
presente ensayo lo elaboré con la finalidad de dar a conocer el potencial
educativo de las Comunidades Virtuales de Aprendizaje, enfocándome en el
creciente auge que han tenido en la actualidad.
El
interés que tengo por este tema es la necesidad de analizar y reflexionar
las distintas aplicaciones y el uso de las comunidades virtuales en el
ámbito de la educación. Por tal razón, pretendo dar a conocer al lector la
respuesta que poseo al tópico inicial “Las comunidades virtuales y su potencial
educativo”.
La
brecha digital nos invade, las nuevas tecnologías se han apoderado de nosotros,
se han convertido en útiles herramientas que nos han facilitado nuestra vida.
Esto se debe gracias a un proceso de innovación tecnológica, que ha permitido
la fácil interacción y comunicación con todo el mundo.
Las
nuevas tecnologías han sido muy aceptadas por la generación actual, nadie duda
de sus grandes beneficios, prácticamente nos han revolucionado nuestras vidas,
se han convertido en herramientas de trabajo, las ocupamos para realizar
nuestras tareas, o simplemente como recreación, en fin, nos han resuelto
nuestros problemas. Estamos viviendo en un mundo tecnológico, innovador, de
grandes creaciones que se han convertido en herramientas de uso común.
A
continuación se hará mención de ciertas reflexiones que tienen que ver con el potencial
educativo que tienen las comunidades virtuales de aprendizaje, también hablaré
sobre su estructura y dinámica, el uso de las plataformas; ademas expondré mi opinión sobre las redes sociales en la educación, entre otros aspectos.
LAS COMUNIDADES
VIRTUALES Y SU POTENCIAL EDUCATIVO
Una
comunidad virtual aparece cuando un grupo de personas reales, una comunidad
real, sean profesionales, estudiantes o un grupo con aficiones comunes, usa la
telemática para mantener y ampliar la comunicación. El hecho de que la interacción
entre las personas se pueda realizar entre personas físicamente pero enlazadas
mediante redes telemáticas es lo que lleva a hablar de comunidades virtuales.
Así pues en una comunidad virtual:
- Se reúnen personas para intercomunicar mediante ordenadores y redes, interactuando de una forma continuada y siguiendo unas reglas preestablecidas.
- El intercambio de información (formal e informal) y el flujo de información dentro de una comunidad virtual constituyen elementos fundamentales.
- La existencia de comunidades virtuales entre profesionales para el intercambio de ideas y experiencias y el desarrollo profesional y personal de sus miembros, tiene su origen en las grandes posibilidades de socialización y de intercambio personal que proporcionan las redes. Constituyen un entorno privilegiado de aprendizaje sobre relaciones profesionales.
Rheingold
(1993) define la comunidad virtual como “la agregación social que emerge de la
Red cuando suficiente gente desarrolla discusiones públicas los suficientemente
largas, con suficiente sentimiento humano, formando redes de relaciones personales
en el ciberespacio”. Aun considerando la ambigüedad de la definición, lo que sí
es cierto es que las comunidades virtuales pueden considerarse comunidades
personales, en cuanto que son comunidades de personas basadas en los intereses
individuales y en las afinidades y valores de las personas.
En
definitiva, podemos considerar las ‘comunidades virtuales’ como entornos
basados en Web que agrupan personas relacionadas con una temática específica
que además de las listas de distribución (primer nodo de la comunidad virtual)
comparten documentos, recursos…Es decir, explotan las posibilidades de las
herramientas de comunicación en internet. Estas comunidades virtuales serán
tanto más exitosas, cuanto más estén ligadas a tareas, objetivos o a perseguir
intereses comunes juntos.
Pero
en internet, puede ser más importante el sentimiento de comunidad que el de
comunicación. Como señala Cherny (1999), este sentimiento de comunidad es
esencial en la vida de las comunidades virtuales, ya que las comunidades
virtuales requieren algo más que el mero acto de conexión, la clave está en la
interacción humana a través de ordenadores. De Kerckhove (1999), por otra parte
y refiriéndose a las ciudades virtuales, señala la gran importancia de este
sentimiento de socialización y en este sentido se pregunta si estas ciudades
son solamente juguetes o puede esperarse que surjan nuevas formas de
socialización y de comunicación de este tipo de experiencias.
Y es
que mientras que las comunidades físicas tienen unas determinadas relaciones,
las comunidades virtuales tienen otro tipo de lógica y otro tipo de relaciones,
pero también son comunidades, es decir, generan sociabilidad, relaciones y
redes de relaciones humanas, normas de comportamiento y generan mecanismos de
organización; aunque en muchos aspectos no coinciden con las comunidades
físicas.
Entre
los aspectos claves a la hora de analizar las comunidades virtuales, el
disponer de una red de intercambio de información (formal e informal) y el
flujo de la información dentro de una comunidad virtual constituyen elementos
fundamentales, y éstos dependen de las siguientes características (Pazos, Pérez
García y Salinas, 2001):
- Accesibilidad, que viene a definir las posibilidades de intercomunicación, y donde no es suficiente con la mera disponibilidad tecnológica.
- Cultura de participación, colaboración, aceptación de la diversidad y voluntad de compartir, que condicionan la calidad de la vida de comunidad, ya que son elementos clave para en el flujo de información. Si la diversidad no es bien recibida y la noción de colaboración es vista más como una amenaza que como una oportunidad, las condiciones de la comunidad serán débiles.
- Destrezas disponibles entre los miembros. El tipo de destrezas necesarias pueden ser destrezas comunicativas, gestión de la información y destrezas de procesamiento. En efecto, en la sociedad de la información una faceta clave será la capacidad de información de los ciudadanos (que viene a ser una combinación de disponibilidad de información, habilidad para acceder a la misma y destrezas para explotarla).
- Contenido relevante. La relevancia del contenido, al depender fundamentalmente de las aportaciones de miembros de la comunidad, está muy relacionada con los aspectos que hemos indicado como factores de calidad de las comunidades.
Podemos
encontrar distintos tipos de comunidades con sus características específicas,
pero puede comprenderse que no constituyen tipologías estancas y que en algunos
casos donde las comunidades virtuales profesionales desarrollar una dinámica de
intercambio rica y relevante en su contenido, puede derivar en una comunidad
virtual de aprendizaje en el sentido de lograr un contexto del aprendizaje
colaborativo que enfatiza las interacciones inter e intragrupo donde los
miembros participan autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven
un problema como grupo.
Y al
contrario, desde comunidades virtuales surgidas de cursos y proyectos
académicos cerrados pueden desarrollarse actividades de intercambio. Entre las
diversas tipologías de comunidades virtuales que podemos encontrar y atendiendo
a los aspectos tratados en el presente trabajo, nos apoyaremos en Jonassen,
Peck y Wilson (1999) para establecer 4 tipos de comunidades:
- De discurso. El ser humano es una criatura social y puede hablar cara a cara sobre intereses comunes, pero también puede compartir estos intereses con otros semejantes más lejanos mediante los medios de comunicación. Las redes de ordenadores proporcionan numerosas y potentes herramientas para el desarrollo de este tipo de comunidades.
- De práctica. Cuando en la vida real alguien necesita aprender algo, normalmente no abandona su situación normal y dedica su esfuerzo en clases convencionales, sino que puede formar grupos de trabajo (comunidades de práctica), asigna roles, enseña y apoya a otros y desarrolla identidades que son definidas por los roles que desempeña en el apoyo al grupo.
- De construcción de conocimiento. El objetivo de este tipo de comunidades es apoyar a los estudiantes a perseguir estratégica y activamente el aprendizaje como una meta (Esto es, aprendizaje intencional). Cuando los estudiantes poseen el conocimiento al mismo tiempo que el profesor o el libro, adquieren confianza para construir conocimiento, en lugar de recibirlo y reproducirlo solamente. La construcción del conocimiento se convierte en una actividad social, no una solitaria actividad de retención.
- De aprendizaje. Si una comunidad es una organización social de personas que comparten conocimiento, valores y metas, las clases como las conocemos no son comunidades ya que los estudiantes están desconectados o están compitiendo unos con otros. Las clases son comunidades sociales, pero su propósito no es aprender juntos o unos de otros, antes parece que estos grupos buscan reforzar socialmente sus propias identidades por exclusión de los otros. Las comunidades de aprendizaje surgen cuando los estudiantes comparten intereses comunes.
Las
TIC pueden contribuir a conectar alumnos de la misma clase o de alrededor del
mundo, con el objeto de lograr objetivos comunes. Para ello, los participantes
pueden conducir investigaciones (lecturas, estudio, visionado, consulta a
expertos) y compartir la información buscando significado, o tareas
consecuentes. Muchas de estas comunidades apoyan la reflexión sobre el
conocimiento construido y sobre el proceso utilizado para construirlo por parte
de los alumnos.
Considero
que estos entornos virtuales ofrecen un inmenso potencial cuando las aplicamos
en el contexto escolar, debido a que la premisa más importante para la
existencia de una comunidad virtual de aprendizaje es efectivamente la
colaboración (creación compartida).
“Se
trata, en todo caso, de procesos de aprendizaje colaborativo, de lograr un
contexto que enfatiza las interacciones en donde los miembros participan
autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven un problema como
grupo” (Salinas, 2000).
Tomando
en consideración lo anterior, es necesario analizar el potencial educativo de
estas comunidades. En mi opinión, considero que su finalidad es maximizar los
procesos de enseñanza-aprendizaje, pues estos se pueden desarrollar y fomentar
también en los espacios digitales, permitiendo la construcción del conocimiento
a partir del trabajo y la interacción colaborativa. Pienso que el uso de estas
comunidades como entornos virtuales de aprendizaje orienta a la formación tanto
de los alumnos como de los propios maestros que están inmersos en estos grupos
de aprendizaje, con el fin de potenciar los conocimientos que se adquieren
dentro del aula escolar.
Lo
mismo sucede con las plataformas educativas, estos son sitios en la web,
que permiten a un profesor contar con un espacio virtual en internet, en ellas
se puede colocar foros, wikis, recibir tareas de sus alumnos, obtener
estadísticas de evaluación y uso -entre otros recursos que crea necesarios
incluir - a partir de un diseño previo que le permita establecer actividades de
aprendizaje y que ayude a sus estudiantes a lograr los objetivos planteados.
Respecto
al papel del estudiante en las redes sociales, y al ser éste quien representa
el eje central del proceso de enseñanza-aprendizaje, es necesario que
desarrolle conocimientos ligados a la posibilidad de acceder a las fuentes de
información soportadas por tecnologías y que, además, muestre competencias
tecnológicas que le permitan consumir, usar y producir más información.
En
cuanto a la credibilidad de su uso de las comunidades virtuales, pienso que la
mayoría de los maestros tienen que aprender a confiar en ellas, y
apostarle a su uso como herramientas indispensables para el aprendizaje,
pues facilitan la interacción con sus alumnos, mantienen diversas funciones que
ayudan en el proceso pedagógico. Cabe destacar, que estamos en un mundo
innovador en donde es imprescindible utilizar las nuevas tecnologías, ante esta
situación le podemos sacer provecho y ocupar las comunidades virtuales en el
proceso de enseñanza y aprendizaje.
CONCLUSIÓN
La
creación y gestión de las comunidades virtuales de aprendizaje entendidas como
espacios interactivos donde profesores y alumnos acceden a la información y
desarrollan actividades basadas en la participación y la colaboración presentan
distintas facetas de análisis y reflexión. A lo largo del ensayo quise enmarcar
los beneficios de las comunidades virtuales y el potencial educativo que estas
tienen.
Las
comunidades virtuales se han convertido en una herramienta que permite el
aprendizaje colaborativo e involucra espacios de intercambio de información que
a su vez fomentan la cooperación grupal. Permitiendo el desarrollo de las
habilidades digitales, y éstas pueden ser utilizadas como una estrategia de
interacción y retroalimentación por parte de los estudiantes y maestros que
estén inmersos en ellas.
Quiero
hacer especial énfasis en las principales características de las comunidades
virtuales tales como la interacción social, la participación, la colaboración y
el intercambio. Pues éstas mantienen a la comunidad de aprendizaje, mediante un
compromiso continuo de compartir este viaje de exploración con
otros.
Finalmente
quisiera hacer mención del potencial educativo que han tenido las comunidades
virtuales de aprendizaje pues estas, como lo mencioné anteriormente, han
servido de apoyo en el proceso de enseñanza, están al alcance de un gran número
de personas, es decir, que son accesibles; además, existe un fin común entre sus miembros,
podemos aprender de forma colaborativa, facilita la comunicación e interacción
a distancia y son muy fáciles de utilizar. Lo que maximiza el vínculo de
maestro-alumno a través de las comunidades virtuales.
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