viernes, 1 de julio de 2016

“Ensayo: Las comunidades virtuales y su potencial educativo”



INTRODUCCIÓN

El presente ensayo lo elaboré con la finalidad de  dar a conocer el potencial educativo de las Comunidades Virtuales de Aprendizaje, enfocándome en el creciente auge que han tenido en la actualidad.

El interés que tengo por este tema es la necesidad de analizar y reflexionar  las distintas aplicaciones y el uso de las comunidades virtuales en el ámbito de la educación. Por tal razón, pretendo dar a conocer al lector la respuesta que poseo al tópico inicial “Las comunidades virtuales y su potencial educativo”.

La brecha digital nos invade, las nuevas tecnologías se han apoderado de nosotros, se han convertido en útiles herramientas que nos han facilitado nuestra vida. Esto se debe gracias a un proceso de innovación tecnológica, que ha permitido la fácil interacción y comunicación con todo el mundo.

Las nuevas tecnologías han sido muy aceptadas por la generación actual, nadie duda de sus grandes beneficios, prácticamente nos han revolucionado nuestras vidas, se han convertido en herramientas de trabajo, las ocupamos para realizar nuestras tareas, o simplemente como recreación, en fin, nos han resuelto nuestros problemas. Estamos viviendo en un mundo tecnológico, innovador, de grandes creaciones que se han convertido en herramientas de uso común.

A continuación  se hará mención de ciertas reflexiones que tienen que ver con el potencial educativo que tienen las comunidades virtuales de aprendizaje, también hablaré sobre su estructura y dinámica, el uso de las  plataformas; ademas expondré mi opinión sobre las redes sociales en la educación, entre otros aspectos.



LAS COMUNIDADES VIRTUALES Y SU POTENCIAL EDUCATIVO


Una comunidad virtual aparece cuando un grupo de personas reales, una comunidad real, sean profesionales, estudiantes o un grupo con aficiones comunes, usa la telemática para mantener y ampliar la comunicación. El hecho de que la interacción entre las personas se pueda realizar entre personas físicamente pero enlazadas mediante redes telemáticas es lo que lleva a hablar de comunidades virtuales. 

Así pues en una comunidad virtual:
  • Se reúnen personas para intercomunicar mediante ordenadores y redes, interactuando de una forma continuada y siguiendo unas reglas preestablecidas.
  • El intercambio de información (formal e informal) y el flujo de información dentro de una comunidad virtual constituyen elementos fundamentales.
  • La existencia de comunidades virtuales entre profesionales para el intercambio de ideas y experiencias y el desarrollo profesional y personal de sus miembros, tiene su origen en las grandes posibilidades de socialización y de intercambio personal que proporcionan las redes. Constituyen un entorno privilegiado de aprendizaje sobre relaciones profesionales.


Podemos encontrar multitud de definiciones, algunas de ellas limitadas a tipos concretos de comunidades que veremos más adelante.

Rheingold (1993) define la comunidad virtual como “la agregación social que emerge de la Red cuando suficiente gente desarrolla discusiones públicas los suficientemente largas, con suficiente sentimiento humano, formando redes de relaciones personales en el ciberespacio”. Aun considerando la ambigüedad de la definición, lo que sí es cierto es que las comunidades virtuales pueden considerarse comunidades personales, en cuanto que son comunidades de personas basadas en los intereses individuales y en las afinidades y valores de las personas.

En definitiva, podemos considerar las ‘comunidades virtuales’ como entornos basados en Web que agrupan personas relacionadas con una temática específica que además de las listas de distribución (primer nodo de la comunidad virtual) comparten documentos, recursos…Es decir, explotan las posibilidades de las herramientas de comunicación en internet. Estas comunidades virtuales serán tanto más exitosas, cuanto más estén ligadas a tareas, objetivos o a perseguir intereses comunes juntos.

Pero en internet, puede ser más importante el sentimiento de comunidad que el de comunicación. Como señala Cherny (1999), este sentimiento de comunidad es esencial en la vida de las comunidades virtuales, ya que las comunidades virtuales requieren algo más que el mero acto de conexión, la clave está en la interacción humana a través de ordenadores. De Kerckhove (1999), por otra parte y refiriéndose a las ciudades virtuales, señala la gran importancia de este sentimiento de socialización y en este sentido se pregunta si estas ciudades son solamente juguetes o puede esperarse que surjan nuevas formas de socialización y de comunicación de este tipo de experiencias.

Y es que mientras que las comunidades físicas tienen unas determinadas relaciones, las comunidades virtuales tienen otro tipo de lógica y otro tipo de relaciones, pero también son comunidades, es decir, generan sociabilidad, relaciones y redes de relaciones humanas, normas de comportamiento y generan mecanismos de organización; aunque en muchos aspectos no coinciden con las comunidades físicas.

Entre los aspectos claves a la hora de analizar las comunidades virtuales, el disponer de una red de intercambio de información (formal e informal) y el flujo de la información dentro de una comunidad virtual constituyen elementos fundamentales, y éstos dependen de las siguientes características (Pazos, Pérez García y Salinas, 2001):
  • Accesibilidad, que viene a definir las posibilidades de intercomunicación, y donde no es suficiente con la mera disponibilidad tecnológica.
  • Cultura de participación, colaboración, aceptación de la diversidad y voluntad de compartir, que condicionan la calidad de la vida de comunidad, ya que son elementos clave para en el flujo de información. Si la diversidad no es bien recibida y la noción de colaboración es vista más como una amenaza que como una oportunidad, las condiciones de la comunidad serán débiles.
  • Destrezas disponibles entre los miembros. El tipo de destrezas necesarias pueden ser destrezas comunicativas, gestión de la información y destrezas de procesamiento. En efecto, en la sociedad de la información una faceta clave será la capacidad de información de los ciudadanos (que viene a ser una combinación de disponibilidad de información, habilidad para acceder a la misma y destrezas para explotarla).
  • Contenido relevante. La relevancia del contenido, al depender fundamentalmente de las aportaciones de miembros de la comunidad, está muy relacionada con los aspectos que hemos indicado como factores de calidad de las comunidades.


Podemos encontrar distintos tipos de comunidades con sus características específicas, pero puede comprenderse que no constituyen tipologías estancas y que en algunos casos donde las comunidades virtuales profesionales desarrollar una dinámica de intercambio rica y relevante en su contenido, puede derivar en una comunidad virtual de aprendizaje en el sentido de lograr un contexto del aprendizaje colaborativo que enfatiza las interacciones inter e intragrupo donde los miembros participan autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven un problema como grupo.

Y al contrario, desde comunidades virtuales surgidas de cursos y proyectos académicos cerrados pueden desarrollarse actividades de intercambio. Entre las diversas tipologías de comunidades virtuales que podemos encontrar y atendiendo a los aspectos tratados en el presente trabajo, nos apoyaremos en Jonassen, Peck y Wilson (1999) para establecer 4 tipos de comunidades:
  • De discurso. El ser humano es una criatura social y puede hablar cara a cara sobre intereses comunes, pero también puede compartir estos intereses con otros semejantes más lejanos mediante los medios de comunicación. Las redes de ordenadores proporcionan numerosas y potentes herramientas para el desarrollo de este tipo de comunidades.
  • De práctica. Cuando en la vida real alguien necesita aprender algo, normalmente no abandona su situación normal y dedica su esfuerzo en clases convencionales, sino que puede formar grupos de trabajo (comunidades de práctica), asigna roles, enseña y apoya a otros y desarrolla identidades que son definidas por los roles que desempeña en el apoyo al grupo.
  • De construcción de conocimiento. El objetivo de este tipo de comunidades es apoyar a los estudiantes a perseguir estratégica y activamente el aprendizaje como una meta (Esto es, aprendizaje intencional). Cuando los estudiantes poseen el conocimiento al mismo tiempo que el profesor o el libro, adquieren confianza para construir conocimiento, en lugar de recibirlo y reproducirlo solamente. La construcción del conocimiento se convierte en una actividad social, no una solitaria actividad de retención.
  • De aprendizaje. Si una comunidad es una organización social de personas que comparten conocimiento, valores y metas, las clases como las conocemos no son comunidades ya que los estudiantes están desconectados o están compitiendo unos con otros. Las clases son comunidades sociales, pero su propósito no es aprender juntos o unos de otros, antes parece que estos grupos buscan reforzar socialmente sus propias identidades por exclusión de los otros. Las comunidades de aprendizaje surgen cuando los estudiantes comparten intereses comunes.


Las TIC pueden contribuir a conectar alumnos de la misma clase o de alrededor del mundo, con el objeto de lograr objetivos comunes. Para ello, los participantes pueden conducir investigaciones (lecturas, estudio, visionado, consulta a expertos) y compartir la información buscando significado, o tareas consecuentes. Muchas de estas comunidades apoyan la reflexión sobre el conocimiento construido y sobre el proceso utilizado para construirlo por parte de los alumnos.

Considero que estos entornos virtuales ofrecen un inmenso potencial cuando las aplicamos en el contexto escolar, debido a que la premisa más importante para la existencia de una comunidad virtual de aprendizaje es efectivamente la colaboración (creación compartida).

“Se trata, en todo caso, de procesos de aprendizaje colaborativo, de lograr un contexto que enfatiza las interacciones en donde los miembros participan autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven un problema como grupo”  (Salinas, 2000).

Tomando en consideración lo anterior, es necesario analizar el potencial educativo de estas comunidades. En mi opinión, considero que su finalidad es maximizar los procesos de enseñanza-aprendizaje, pues estos se pueden desarrollar y fomentar también en los espacios digitales, permitiendo la construcción del conocimiento a partir del trabajo y la interacción colaborativa. Pienso que el uso de estas comunidades como entornos virtuales de aprendizaje orienta a la formación tanto de los alumnos como de los propios maestros que están inmersos en estos grupos de aprendizaje, con el fin de potenciar los conocimientos que se adquieren dentro del aula escolar.

Lo mismo sucede con las plataformas educativas,  estos son sitios en la web, que permiten a un profesor contar con un espacio virtual en internet, en ellas se puede colocar foros, wikis, recibir tareas de sus alumnos, obtener estadísticas de evaluación y uso -entre otros recursos que crea necesarios incluir - a partir de un diseño previo que le permita establecer actividades de aprendizaje y que ayude a sus estudiantes a lograr los objetivos planteados.

Respecto al papel del estudiante en las redes sociales, y al ser éste quien representa el eje central del proceso de enseñanza-aprendizaje, es necesario que desarrolle conocimientos ligados a la posibilidad de acceder a las fuentes de información soportadas por tecnologías y que, además, muestre competencias tecnológicas que le permitan consumir, usar y producir más información.

En cuanto a la credibilidad de su uso de las comunidades virtuales, pienso que la mayoría de los maestros tienen que aprender a confiar en ellas, y apostarle  a su uso como herramientas indispensables para el aprendizaje, pues facilitan la interacción con sus alumnos, mantienen diversas funciones que ayudan en el proceso pedagógico. Cabe destacar, que estamos en un mundo innovador en donde es imprescindible utilizar las nuevas tecnologías, ante esta situación le podemos sacer provecho y ocupar las comunidades virtuales en el proceso de enseñanza y aprendizaje.


CONCLUSIÓN


La creación y gestión de las comunidades virtuales de aprendizaje entendidas como espacios interactivos donde profesores y alumnos acceden a la información y desarrollan actividades basadas en la participación y la colaboración presentan distintas facetas de análisis y reflexión. A lo largo del ensayo quise enmarcar los beneficios de las comunidades virtuales y el potencial educativo que estas tienen.

Las comunidades virtuales se han convertido en una herramienta que permite el aprendizaje colaborativo e involucra espacios de intercambio de información que a su vez fomentan la cooperación grupal. Permitiendo el desarrollo de las habilidades digitales, y éstas pueden ser utilizadas como una estrategia de interacción y retroalimentación por parte de los estudiantes y maestros que estén inmersos en ellas.

Quiero hacer especial énfasis en las principales características de las comunidades virtuales tales como la interacción social, la participación, la colaboración y el intercambio. Pues éstas mantienen a la comunidad de aprendizaje, mediante un compromiso continuo de compartir este viaje de exploración con otros.  

Finalmente quisiera hacer mención del potencial educativo que han tenido las comunidades virtuales de aprendizaje pues estas, como lo mencioné anteriormente, han servido de apoyo en el proceso de enseñanza, están al alcance de un gran número de personas, es decir, que son accesibles; además,  existe un fin común entre sus miembros, podemos aprender de forma colaborativa, facilita la comunicación e interacción a distancia y son muy fáciles de utilizar. Lo que maximiza el vínculo de maestro-alumno a través de las comunidades virtuales.